
Antes y después de una marca que apostó por el influencer marketing: el caso de éxito de Hawkers
¿Puede una marca emergente despegar únicamente con influencer marketing? Esa fue la gran pregunta que se hicieron cuatro jóvenes de Elche cuando, en 2013, apostaron por lanzar Hawkers. Doce años más tarde, Hawkers factura más de 40 millones de euros al año y se ha convertido en una de las marcas más reconocidas del sector.
¿La clave? Una estrategia basada en el marketing digital y, sobre todo, en una fórmula entonces novedosa: apostar por personas para contar su historia. Lo que hoy en día llamamos influencer marketing fue, en parte, una apuesta pionera suya. Analizamos cómo lo hicieron.
¿Quiénes son y cómo comenzaron?
Hawkers nació del impulso de cuatro amigos que, sin experiencia en el mundo de la moda, decidieron lanzarse a probar suerte revendiendo gafas por Internet. Al ver que la idea funcionaba, dieron un paso más y se animaron a crear su propia marca.
Con pocos recursos y mucha creatividad, su modelo fue claro desde el principio: venta directa online, sin intermediarios ni tiendas físicas, con una imagen moderna y accesible para todos.
Por lo que dieron con una idea sencilla pero revolucionaria: usar el boca a boca digital como motor de crecimiento. No necesitaban publicidad tradicional. Necesitaban que la gente hablara de ellos.
Su apuesta por el influencer marketing
Cuando aún nadie hablaba del término “influencers”, Hawkers ya estaba forjando relaciones con perfiles que transmitían estilo, personalidad y confianza. Su estrategia era clara: enviar gafas gratis a modelos, fotógrafos y usuarios con un feed atractivo. Sin pedir nada a cambio. Ni menciones, ni posts promocionados. Confiando en que, si les gustaban, las llevarían y compartirían.
Y funcionó. En poco tiempo, las gafas aparecían en fotos desde ciudades como Nueva York, Mónaco o Santorini, generando una imagen internacional sin haber salido de Elche. Fue una forma de crear contenido de calidad y de proyectar una marca aspiracional que conectaba con el público joven.
Con el tiempo, las gafas comenzaron a aparecer de forma natural en celebridades del mundo del deporte y del entretenimiento. Un ejemplo destacado fue el de Paula Echevarría, quien en sus inicios era consumidora de la marca y más adelante se convirtió en embajadora oficial.
Pero el verdadero acierto fue entender que la influencia no depende del número de seguidores, sino de la conexión con la audiencia. Por eso, también apostaron por perfiles que hoy en día conocemos como “microinfluencers”. Enviaron miles de gafas a este tipo de usuarios, logrando que la marca se viralizara de forma orgánica y potente.
Lejos de seguir las fórmulas clásicas, Hawkers logro comprender que el poder ya no estaba en la publicidad convencional, sino en las recomendaciones reales dentro de entornos digitales. Esa intuición les permitió posicionarse como un caso pionero y exitoso de influencer marketing estratégico.

El impacto real del influencer marketing
La estrategia de Hawkers fue tan coherente y bien ejecutada que los resultados no tardaron en llegar:
- De marca emergente a internacional: en tres años, superaron los 40 millones de euros en facturación.
- Más de 140 países: fuerte expansión, especialmente en mercados hispanos y europeos.
- Éxito en redes sociales: 1,6 millones de seguidores y alto engagement.
- Ventas virales: sus campañas agotaban colecciones en cuestión de horas.
- Tiendas físicas: tras su éxito online, hoy en día tienen 90 puntos de venta.
Caso de éxito: Campaña DOGMA en Ibiza
Entre las campañas más destacadas de Hawkers, destaca “Dogma”, la campaña que llevo el influencer marketing a otro nivel. Ibiza, verano, una villa de ensueño… y un grupo de influencers compartiendo su día a día con unas gafas que ya eran tendencia.
Durante varias semanas, estos creadores de contenido convivieron mientras documentaban su experiencia de forma natural. Y el resultado fue un fenómeno digital:
- Más de 123 millones de impresiones en redes sociales.
- 3,5 millones de interacciones.
- 2,3 millones de likes y 3 millones de visualizaciones
Unos resultados que marcaron un antes y un después no solo para la marca, sino para toda la industria de la moda en redes sociales.
Cuando una marca deja de vender y empieza a inspirar a través de historias, deja de ser un logo y se convierte en un símbolo con el que las personas sueñan formar parte.
Entonces… ¿por qué apostar por el influencer marketing?
El caso de Hawkers no es solo una historia de éxito: es una llamada de atención para todas aquellas marcas que aún dudan del poder de lo auténtico. Apostar por el influencer marketing no significa pagar por publicaciones, sino construir relaciones reales, conectar con comunidades y dejar huella.
No se trata de buscar el perfil con más seguidores, sino el que mejor encaje con tu identidad. De rodearte de personas que puedan hablar de tu marca con pasión. Porque cuando la estrategia se alinea con los valores, el resultado es más que visibilidad: es confianza.
Hoy, en un entorno saturado de impactos publicitarios, la recomendación personal sigue siendo una de las herramientas más poderosas. Hawkers lo entendió cuando nadie más lo veía, y por eso logró no solo vender gafas, sino crear un movimiento.
¿La conclusión? El influencer marketing no es una moda: es una forma de comunicar. Y si sabes usarlo, puede ser el impulso que defina el antes y el después de tu marca.